lunes, 31 de agosto de 2026

La evolución del concepto de FUNCIÓN

El concepto de función constituye una de las columnas vertebrales sobre las que se asienta el análisis matemático moderno y la modelización del mundo físico. Sin embargo, su definición actual no es fruto de un destello aislado de genialidad, sino el resultado de un largo y fascinante proceso de maduración intelectual que abarca varios siglos. Lo que comenzó en la Antigüedad como una mera intuición sobre la relación entre magnitudes físicas o datos en tablas astronómicas, pasó por la geometría analítica del siglo XVII y las fórmulas algebraicas del Siglo de las Luces, hasta enfrentar las paradojas de las «funciones patológicas» en el siglo XIX. Esta necesidad constante de rigor impulsó su metamorfosis desde una noción basada en curvas trazables y expresiones numéricas, hasta convertirse en la estructura sumamente abstracta, rigurosa y versátil que hoy entendemos dentro de la teoría de conjuntos.

1. La Antigüedad y el Período Pre-Cálculo (Tablas y Relaciones)

En las civilizaciones antiguas (como Babilonia, Grecia y Egipto), no existía una definición explícita ni una notación para las funciones. Sin embargo, se utilizaba la idea de dependencia entre magnitudes.

  • Babilonia: Crearon tablas astronómicas y matemáticas con valores correlacionados (como tablas de cuadrados o raíces), manejando tablas de «entrada y salida» de forma implícita.
  • Grecia Clásica: Matemáticos como Claudio Ptolomeo elaboraron tablas de cuerdas (antecesoras de las funciones trigonométricas) para predecir movimientos astronómicos.
  • Edad Media: Nicole Oresme (siglo XIV) dio un paso crucial al representar gráficamente cómo una magnitud física (como la velocidad) variaba con respecto a otra (como el tiempo), introduciendo por primera vez la representación de «formas» mediante coordenadas geométricas.

2. El Siglo XVII: La Geometría Analítica y el Nacimiento del Cálculo

El siglo XVII transformó la forma de entender la variabilidad geométrica mediante el álgebra.

  • René Descartes y Pierre de Fermat: Introdujeron la geometría analítica. Al relacionar ecuaciones algebraicas como \(y = f(x)\) con curvas en un plano, establecieron que una relación algebraica determinaba una curva geométrica.
  • Gottfried Wilhelm Leibniz: En 1673, utilizó formalmente por primera vez la palabra «función» (functio) para referirse a cualquier cantidad ligada a una curva, como la pendiente, la longitud de una subtangente o la coordenada de un punto.
  • Isaac Newton: Trabajó el concepto desde la física bajo el nombre de fluentes y fluxiones, representando cómo las cantidades cambian continuamente con el tiempo.

3. El Siglo XVIII: Expresiones Analíticas y la Notación Moderna

Durante el Siglo de las Luces, las funciones se concibieron casi exclusivamente como fórmulas o expresiones algebraicas.

  • Johann Bernoulli (1718): Definió una función de una variable como una «cantidad compuesta de alguna manera por esa variable y constantes».
  • Leonhard Euler: En su obra Introductio in analysin infinitorum (1748), adoptó la definición de Bernoulli y popularizó la célebre notación \(f(x)\). Para Euler, una función debía poder escribirse mediante una combinación analítica (sumas, potencias, senos, logaritmos, etc.).
  • Joseph-Louis Lagrange: Llevó esta visión al extremo, intentando reducir todo el cálculo analítico a series de potencias.

4. El Siglo XIX: El Rigor Analítico y las Funciones «Patológicas»

El concepto puramente analítico colapsó en el siglo XIX debido al estudio de fenómenos físicos concretos.

  • Jean-Baptiste Joseph Fourier (1822): Al estudiar la propagación del calor, demostró que funciones discontinuas o definidas «a trozos» podían representarse mediante sumas infinitas de senos y cosenos (series de Fourier). Esto rompió la idea de que una función era una sola expresión analítica continua.
  • Peter Gustav Lejeune Dirichlet (1837): Formuló una definición mucho más amplia y rigurosa, desvinculada de las fórmulas: «Si a cada valor de \(x\) le corresponde un único valor de \(y\), entonces \(y\) es función de \(x\)». Para demostrarlo, propuso la famosa función de Dirichlet (que vale \(1\) en los racionales y \(0\) en los irracionales), una función imposible de dibujar o expresar analíticamente en una sola fórmula clásica.
  • Karl Weierstrass y Georg Cantor: Se descubrieron funciones continuas pero no derivables en ningún punto (como la función de Weierstrass), lo que obligó a separar definitivamente el concepto de función de la intuición geométrica de una curva trazable a mano.

5. El Siglo XX: Teoría de Conjuntos y Abstracción Total

Con el nacimiento de la teoría de conjuntos, el concepto alcanzó su forma moderna y totalmente abstracta.

  • Nicolas Bourbaki (década de 1930): El colectivo de matemáticos franceses definió la función de forma puramente conjuntista: Una función \(f\) de un conjunto \(A\) en un conjunto \(B\) es un subconjunto del producto cartesiano \(A \times B\) tal que para cada \(x \in A\), existe un único \(y \in B\) tal que el par ordenado \((x, y) \in f\).

Foto tomada en el Congreso de Bourbaki de 1938 en Dieulefit. De izquierda a derecha: Simone Weil (acompañando a su hermano André), Charles Pisot, André Weil (oculto), Jean Dieudonné (sentado), Claude Chabauty, Charles Ehresmann y Jean Delsarte.

A partir de este punto, el concepto de función se liberó definitivamente de las ataduras de los números, las fórmulas algebraicas y la intuición del espacio geométrico visual. La formulación conjuntista no solo aportó un rigor inquebrantable al análisis, sino que amplió de forma ilimitada el alcance de las matemáticas: una función pasó a ser una regla de correspondencia abstracta capaz de mapear cualquier tipo de entidad matemática, desde vectores, matrices y conjuntos hasta operadores, espacios abstractos o incluso otras funciones. Esta flexibilidad conceptual transformó a las funciones en el lenguaje universal de las ciencias modernas, permitiendo modelar desde la física cuántica y las estructuras algebraicas más avanzadas hasta los algoritmos de aprendizaje automático y la teoría de la computación.

El matemático alemán Felix Klein (1849-1925), defensor incansable del rigor y la pedagogía matemática, destacó la centralidad de este concepto al afirmar:

«El concepto de función debe ser el alma de la enseñanza de las matemáticas; es el concepto que une todas las partes del análisis y las conecta con la geometría y las aplicaciones físicas.»


domingo, 30 de agosto de 2026

12 de mayo: Día Internacional de las Mujeres en Matemáticas

El Día Internacional de las Mujeres en las Matemáticas se celebra cada 12 de mayo, fecha que conmemora el nacimiento de Maryam Mirzakhani (12 de mayo de 1977 – 14 de julio de 2017), célebre matemática iraní y profesora de la Universidad de Stanford.

En 2014, Mirzakhani hizo historia al convertirse en la primera mujer y la primera persona iraní en recibir la Medalla Fields, uno de los máximos reconocimientos de las matemáticas, que se concede cada cuatro años a matemáticos que cumplen el límite de edad establecido —no haber cumplido 40 años el 1 de enero del año del Congreso Internacional de Matemáticos—. Mirzakhani fue distinguida por sus extraordinarias contribuciones a la dinámica y la geometría de las superficies de Riemann y sus espacios de módulos.

Tras su fallecimiento prematuro por cáncer en 2017, el Comité de Mujeres de la Sociedad Matemática Iraní propuso que el 12 de mayo, día de su nacimiento, se convirtiera en una fecha de celebración de las mujeres en las matemáticas. La propuesta fue presentada y aprobada por los participantes del World Meeting for Women in Mathematics (WM)², celebrado en Río de Janeiro en 2018. Posteriormente, distintas organizaciones internacionales de mujeres matemáticas se unieron para impulsar esta iniciativa, que busca visibilizar las contribuciones de las investigadoras, abordar las desigualdades de género y fomentar la participación de niñas y mujeres en las matemáticas.

Para comprender la relevancia del galardón recibido por Mirzakhani, conviene recordar que Alfred Nobel no estableció un premio para las matemáticas. Por ello, la comunidad matemática internacional ha desarrollado diversas distinciones de máximo nivel. Entre ellas destacan:

  •   Medalla Fields (desde 1936): propuesta por el matemático canadiense John Charles Fields, se concede cada cuatro años a un máximo de cuatro matemáticos por sus logros sobresalientes y por la promesa de futuros avances. Los galardonados deben cumplir el límite de edad establecido por el reglamento.
    Lista de galardonados: https://www.mathunion.org/imu-awards/fields-medal

  •  Premio Abel (desde 2003): instituido por el Gobierno de Noruega en memoria del matemático Niels Henrik Abel, reconoce contribuciones de extraordinaria importancia en las matemáticas y se concede anualmente. Es uno de los principales reconocimientos internacionales de la disciplina y está acompañado de una importante dotación económica.
    Lista de galardonados: https://abelprize.no/winners
A estos reconocimientos se suman otras importantes distinciones internacionales, como el Premio Gauss, la Medalla Chern, el Premio Abacus —anteriormente denominado Premio Nevanlinna—, el Premio Shaw, los Breakthrough Prizes y los Premios del Milenio del Clay Mathematics Institute. 
 

Maryam MirzakhaniMaryna Viazovska, Hong Wang y Karen Uhlenbeck

Además de
Maryam Mirzakhani, hasta 2026 otras tres mujeres han recibido uno de los dos reconocimientos que tradicionalmente se consideran entre los máximos galardones individuales de las matemáticas:

  • Karen Uhlenbeck (Premio Abel, 2019): matemática estadounidense reconocida por sus contribuciones fundamentales al análisis geométrico, las ecuaciones en derivadas parciales y la física matemática.

  • Maryna Viazovska (Medalla Fields, 2022): matemática ucraniana reconocida por demostrar que la red (E_8) proporciona el empaquetamiento más denso de esferas idénticas en ocho dimensiones, así como por sus contribuciones a problemas relacionados de análisis de Fourier.

  • Hong Wang (Medalla Fields, 2026): matemática estadounidense de origen chino especializada en análisis armónico y teoría geométrica de la medida. Fue reconocida por sus contribuciones al local smoothing, la teoría de restricción de Fourier, los conjuntos de Falconer y Furstenberg, y por importantes avances en el problema de Kakeya en tres dimensiones, realizados, entre otros trabajos, junto con Joshua Zahl. Sus resultados contribuyeron a los avances que llevaron a la demostración de la conjetura de Kakeya en tres dimensiones.
 La historia de estas matemáticas demuestra que el talento no entiende de fronteras ni de género, pero también pone de manifiesto que todavía queda camino por recorrer para alcanzar una participación plenamente igualitaria en esta disciplina. Celebrar el 12 de mayo es, por tanto, mucho más que recordar a Maryam Mirzakhani: es reconocer las aportaciones de las mujeres a las matemáticas, visibilizar nuevos referentes para las generaciones más jóvenes y reivindicar una ciencia en la que todas las personas puedan desarrollar su curiosidad, su creatividad y su talento. Porque las matemáticas también se escriben con nombres de mujer.