miércoles, 4 de marzo de 2026

La trigonometría de cuerdas

La trigonometría de cuerdas es el precursor histórico de la trigonometría moderna. Fue utilizada por astrónomos de la antigüedad para medir distancias celestes basándose en la relación entre los arcos de un círculo y las líneas rectas que los unen.

En rigor, la cuerda de círculo de radio \( \rho \) y un ángulo central \( \alpha \) es la longitud del segmento de recta que conecta los dos puntos sobre la circunferencia interceptados por dicho ángulo. Históricamente, la función cuerda se denotaba como \( \mathrm{crd}(\alpha) \) y su relación con la función moderna del seno se define mediante la siguiente expresión: \(\mathrm{crd}(\alpha) = 2\rho\cdot\mathrm{sen} \left(\frac{\alpha}{2}\right)\). Esto se debe a que, si dividimos el triángulo isósceles formado por el centro y la cuerda en dos triángulos rectángulos, el cateto opuesto a la mitad del ángulo es exactamente la mitad de la cuerda, en efecto


 

$$ \mathrm{crd}(\alpha) = \sqrt{(1-\cos (\alpha))^2+ \mathrm{sen}^2 (\alpha)} = \sqrt{2-2\cos (\alpha)} = 2 \sqrt{\frac{1-\cos (\alpha)}{2}} = 2 \mathrm{sen} \left(\frac{\alpha}{2}\right). $$

  



La función cuerda satisface varias identidades análogas a las de la trigonometría usual, por ejemplo :

  • La identidad pitagórica \(\mathrm{sen}^2 \alpha + \cos^2 \alpha = 1\) ,  tiene como análoga en cuerda  \(\mathrm{crd}^2 \alpha + \mathrm{crd}^2 (180^{\circ} - \alpha) = 4 \) .
  • La identidad trigonométrica del águlo mitad \(\displaystyle \mathrm{sen}\left( \frac{\alpha}{2}\right) = \pm\sqrt{\frac{1-\cos \alpha}{2}} \) ,  tiene como análoga en cuerda  \( \displaystyle \mathrm{crd}\left( \frac{\alpha}{2}\right) = \sqrt{2-\mathrm{crd}(180^{\circ} - \alpha)}\) . 

 

Los fundadores 

 

 Aristarco de Samos (≈ 310–230 a.C.). 


 Antes de que existieran las tablas de cuerdas formales de Hiparco o Ptolomeo, Aristarco de Samos (aprox. 310–230 a.C.) utilizó razonamientos geométricos que hoy clasificamos como trigonometría primitiva para medir el cosmos.

Aristarco no tenía valores exactos para las cuerdas, por lo que trabajaba con límites. Estableció una relación fundamental (la que hoy conocemos como Desigualdad de Aristarco) que permitía acotar el valor de una cuerda (o seno) basándose en los ángulos:

$$ \frac{\mathrm{sen} \alpha}{\mathrm{sen} \beta} < \frac{\alpha}{\beta} < \frac{\tan \alpha}{\tan \beta} \quad \text{(Para ángulos donde \( 0^\circ < \beta < \alpha < 90^\circ \))}$$

Aristarco creo el método de la dicotomía lunar, observando que cuando la Luna está en cuadratura (exactamente media Luna iluminada), el triángulo formado por el Sol (S), la Luna (L) y la Tierra (T) forma un ángulo recto en la Luna. Al medir el ángulo \( \alpha \) (el ángulo Tierra-Luna-Sol), Aristarco pudo establecer la proporción de las distancias:

$$ \frac{D_{Sol}}{D_{Luna}} = \frac{1}{\cos \alpha} \text{ o en términos antiguos: } \frac{1}{\sin(90^\circ - \alpha)} $$

Aristarco estimó que \( \alpha = 87^\circ \), lo que le llevó a concluir que el Sol estaba entre 18 y 20 veces más lejos que la Luna. Aunque el valor real es mucho mayor (unas 400 veces), su lógica trigonométrica fue impecable.

En resumen, Aristarco  transformó teoremas de Euclides en cálculos de distancias físicas, sentando las bases para que otros calcularan la longitud de las cuerdas de arcos pequeños.Sus cálculos le convencieron de que el Sol era mucho más grande que la Tierra, sugiriendo que la Tierra giraba alrededor de él. Su trabajo  es el eslabón perdido entre la geometría pura de los griegos y la trigonometría computacional de los astrónomos indios como Aryabhata.

 Hiparco de Nicea (≈ 190-120 a. C.) 


Hiparco  es considerado el "padre de la trigonometría". Aunque sus obras originales se han perdido y conocemos sus aportes principalmente a través de Tolomeo, su trabajo marcó la transición de la geometría teórica griega a la astronomía predictiva aplicada.

El Invento de la trigonometría de cuerdas y construyó la primera tabla trigonométrica de la historia. En ella, relacionaba la longitud de la cuerda con el ángulo central que la subtiende en una circunferencia de radio fijo.Además, fue uno de los primeros en adoptar la división babilónica del círculo en 360°, lo que permitió una estandarización para sus cálculos astronómicos. 

Para construir su tabla de cuerdas,  tuvo que desarrollar o perfeccionar herramientas que hoy damos por sentadas.  Utilizó teoremas similares a las fórmulas de ángulo mitad y ángulo suma para calcular cuerdas de ángulos desconocidos a partir de ángulos conocidos (como 30°, 45° y 60°). Gracias a su tabla, pudo resolver triángulos (determinar lados y ángulos desconocidos), lo cual era fundamental para medir distancias celestes.  

La trigonometría de Hiparco no era un ejercicio abstracto; era una herramienta para entender el cosmos:

  • Precesión de los equinoccios: Descubrió que la posición de las estrellas cambia lentamente con el tiempo debido a un bamboleo en el eje de la Tierra.
  • Modelos Lunares y Solares: Utilizó sus tablas de cuerdas para calcular con mayor precisión la distancia a la Luna y predecir eclipses.
  • Catálogo de Estrellas: Compiló el primer catálogo estelar sistemático, clasificando cerca de 850 estrellas por su brillo (magnitud).

La tabla de Hiparco permitía convertir problemas geométricos en problemas aritméticos. Aunque su sistema era más laborioso que la trigonometría moderna, sentó las bases para el Almagesto de Ptolomeo, que dominó la ciencia durante más de mil años. 

Claudio Ptolomeo (≈ 85-165 d. C.)

Si Hiparco fue el inventor de la trigonometría, Ptolomeo fue quien la llevó a su máxima expresión técnica en la antigüedad. Su obra cumbre, el Sintaxis Matemática (Almagesto), no solo recopiló el saber griego, sino que llevó la trigonometría de cuerdas a su máxima expresión bajo un espíritu de rigor Euclidiano y  proporcionó las herramientas matemáticas definitivas para la astronomía durante los siguientes 1.400 años. 

Ptolomeo consolidó la trigonometría antigua en su obra monumental, el Almagesto. En ella, perfeccionó la herramienta matemática fundamental de la época: la cuerda de un arco (\(\mathrm{crd}\)). A diferencia del seno moderno, la cuerda relaciona un ángulo central con la longitud del segmento que une los dos puntos del arco en una circunferencia. Utilizó un sistema sexagesimal donde el diámetro del círculo se dividía en \(120\) unidades, permitiéndole construir una tabla de cuerdas con una precisión sin precedentes para intervalos de \(0.5^\circ\).

El pilar teórico de sus cálculos fue el Teorema de Ptolomeo, el cual establece que en un cuadrilátero cíclico, el producto de sus diagonales es igual a la suma de los productos de sus lados opuestos: \(AC \cdot BD = AB \cdot CD + BC \cdot AD\). A través de este principio geométrico, Ptolomeo pudo derivar las identidades que hoy conocemos como las fórmulas de la suma y diferencia de ángulos. Por ejemplo, para la diferencia de dos arcos \(\alpha\) y \(\beta\), su método equivalía a la expresión: $$\mathrm{crd}(\alpha - \beta) = \frac{\mathrm{crd} \alpha \cdot \mathrm{crd}(180^\circ - \beta) - \mathrm{crd} \beta \cdot \mathrm{crd}(180^\circ - \alpha)}{120}$$

Otro aporte crucial fue la deducción de la fórmula del ángulo mitad, necesaria para completar su tabla a partir de ángulos conocidos como \(72^\circ\) (lado del pentágono) y \(60^\circ\) (lado del hexágono). La fórmula que utilizó se expresa en términos de cuerdas como: $$ \mathrm{crd}^2 \left(\frac{\alpha}{2}\right) = 60 \cdot (120 - \mathrm{crd}(180^\circ - \alpha))$$ Esta identidad le permitió calcular cuerdas cada vez más pequeñas, enfrentándose incluso al reto de aproximar la cuerda de \(1^\circ\) mediante métodos de interpolación geométrica, ya que este valor no es construible con regla y compás.

Finalmente, la obra de Ptolomeo no solo fue un ejercicio de geometría pura, sino el motor de la astronomía geocéntrica. Gracias a su dominio de la trigonometría esférica y las tablas de cuerdas, pudo predecir con exactitud el movimiento planetario, los eclipses y la posición de las estrellas. Su legado definió la ciencia exacta durante más de mil años, hasta que las funciones trigonométricas modernas (seno y coseno) de origen indio y árabe sustituyeron definitivamente al sistema de cuerdas griego.

La Evolución de la Trigonometría: De la Cuerda Griega al Seno Hindú

La trigonometría antigua, consolidada por Claudio Ptolomeo en su obra Almagesto (s. II d.C.), se basaba en el concepto de la cuerda total (\(\mathrm{crd} \)). En este sistema de "rigor euclidiano", la cuerda de un arco \(\alpha\) se define como la distancia lineal entre los extremos de dicho arco en un círculo de radio \(R = 60\). Esta relación se expresa modernamente como: $$ \mathrm{crd} (\alpha) = 2R\, \mathrm{sen} \left(\frac{\alpha}{2}\right).$$ Aunque funcional para proezas astronómicas, este modelo presentaba limitaciones prácticas significativas. Al trabajar con el triángulo isósceles completo dentro del círculo, los cálculos obligaban a los antiguos a arrastrar constantemente el factor \(2\) y a dividir los ángulos por la mitad en casi cada operación, lo que hacía que las fórmulas de suma, diferencia y resolución de triángulos fueran sumamente engorrosas.

Aryabhata (476-550)

Hacia el siglo V d.C., un cambio de paradigma surgió en la India con matemáticos como Aryabhata, quienes introdujeron la ardha-jya o "media cuerda". Esta transición no fue solo nominal, sino una redefinición geométrica que dio origen al seno (\(Jya\)). Al utilizar la semicuerda, se establecía una conexión directa y natural con el triángulo rectángulo, permitiendo que la hipotenusa coincidiera con el radio del círculo. Esta innovación simplificó drásticamente la aplicación del Teorema de Pitágoras en su forma: $$ (R\, \mathrm{sen} (\alpha))^2 + (R \,\cos (\alpha))^2 = R^2. $$ A diferencia del sistema de Ptolomeo, el modelo hindú permitía una mayor simetría y facilidad en el manejo de identidades algebraicas, eliminando la redundancia del ángulo doble y facilitando el camino hacia el cálculo moderno.

Un aspecto fascinante de esta evolución es el genio técnico detrás de las tablas. Ptolomeo construyó tablas de cuerdas con intervalos de \(0.5^\circ\) utilizando fracciones sexagesimales de gran precisión (ej. \(\mathrm{crd} (90^\circ) \approx 84; 51, 10\)). Por su parte, Aryabhata eligió un radio estratégico de \(R = 3438\) minutos de arco. Esta cifra, derivada de \(\frac{360 \times 60}{2\pi}\), permitía que para ángulos pequeños el seno fuera prácticamente igual al arco (\(\mathrm{sen} \alpha \approx \alpha\)), simplificando enormemente la trigonometría esférica y la navegación.

Finalmente, la terminología que usamos hoy es fruto de una curiosa cadena de errores históricos. El término sánscrito Jya (cuerda de arco) fue traducido fonéticamente al árabe como jiba. Sin embargo, debido a la falta de vocales en la escritura árabe, los traductores latinos del siglo XII, como Gerardo de Cremona, lo confundieron con jayb (bahía o cavidad), traduciéndolo como "sinus". Así, lo que nació como una herramienta geométrica para medir cuerdas de astros terminó heredando el nombre de un "hueco" o "seno" de vestidura, consolidándose como la función pilar de la matemática y la física actuales.



Lecturas complemetarias recomendadas: 


martes, 3 de marzo de 2026

La Torre de Hanoi y el fin del mundo

 La Torre de Hanói

Portada de la publicación original de Lucas
"En el gran templo de Benares, bajo la cúpula que marca el centro del mundo, se encuentran tres agujas de diamante. En una de ellas, en el momento de la creación, Dios colocó sesenta y cuatro discos de oro puro, el mayor abajo y los demás decreciendo hasta la cima. Es la Torre de Brahma.

Los monjes se turnan día y noche para trasladar la columna de la primera aguja de diamante a la tercera, siguiendo las reglas inmutables de Brahma: el monje no debe mover más de un disco a la vez, y solo puede colocar un disco en una aguja libre o sobre un disco de mayor tamaño.

Cuando los sesenta y cuatro discos hayan sido trasladados, el templo, los brahmanes y el universo entero desaparecerán en un instante." 

A diferencia de lo que sugiere su nombre, La Torre de Hanói no proviene de Vietnam. Fue inventada por el matemático francés Édouard Lucas en 1883 y lo comercializó bajo el seudónimo de "N. Claus de Siam" (un anagrama de Lucas d'Amiens). 

Obviamente, Hanói es la capital de Vietnam, mientras que Benares (Varanasi) está en el corazón de la India. Esa discrepancia geográfica es, precisamente, parte del "caos" creativo que Lucas provocó a propósito. El enunciado original  mezcla nombres y lugares sin mucho rigor geográfico, buscando simplemente un efecto exótico y místico que fascinara al público europeo de la época.   El nombre "Torre de Hanói" sonaba más moderno y comercial, mientras que la leyenda de Benares le daba el toque religioso y antiguo. 

La realidad matemática es que, como demostraremos más adelante, el número mínimo de movimientos necesarios para resolver una torre de \(64\) asciende a: $$2^{64} - 1= 18\;\;446\,744\,073\;\;709\,551\,615 \quad \text{movimientos}.$$ Si los monjes movieran un disco por segundo, sin equivocarse jamás, tardarían aproximadamente 585 mil millones de años en terminar. Teniendo en cuenta que nuestro Sol se apagará en unos 5 mil millones de años, estamos bastante seguros.

El Inventor detrás del mito

François Édouard Anatole Lucas (1842–1891), fue un brillante matemático francés, nacido en Amiens, cuya carrera osciló entre la rigurosidad académica y la pasión por la divulgación lúdica. Formado en la prestigiosa École Normale Supérieure, trabajó inicialmente como astrónomo en el Observatorio de París bajo la dirección de Urbain Le Verrier. Sin embargo, su mayor legado no estuvo en las estrellas, sino en la teoría de números y el desarrollo de métodos para identificar números primos, siendo su logro más famoso el test de Lucas-Lehmer.

A pesar de su capacidad para el análisis profundo, Lucas creía que las matemáticas debían ser accesibles y entretenidas. Fue un pionero de las "matemáticas recreativas", publicando una serie de volúmenes titulados Récréations mathématiques, donde exploraba juegos y acertijos que hoy son fundamentales en la enseñanza de la computación.

En el ámbito puramente teórico, su nombre quedó inmortalizado a través de las Sucesiones de Lucas, íntimamente relacionadas con la serie de Fibonacci. Estudió las propiedades de estos números y su aplicación en la primalidad, logrando demostrar en 1876 que el número de Mersenne $$M_{127} = 2^{127} - 1$$ es primo. Este récord de cálculo manual se mantuvo imbatible durante décadas, consolidando su reputación como uno de los teóricos más potentes de su siglo.

Su muerte fue tan inusual como algunos de sus acertijos. Durante un banquete en un congreso científico en Marsella, un camarero dejó caer un plato de porcelana; un fragmento cortó la mejilla de Lucas, provocándole una septicemia que terminó con su vida a los 49 años. Irónicamente, el hombre que calculó el tiempo necesario para el fin del mundo a través de sus discos de oro, no llegó a ver el siglo XX, dejando un vacío en la comunidad científica francesa.  

Ejemplo con tres discos

 

\(2^3-1=7\) movimientos.

El número mínimo de movimientos para una torre de \(n\) discos es \(M(n)=2^{n} - 1\)

 
La demostración la realizaremos por inducción completa.

Inicio de inducción. Si \(n=1\) el puzle se resuelve en \(M(1)=2^1-1=1\) paso.

Relación de inducción. Supongamos que para \(n=k\), donde \(k\) es un número natural. el puzle se resuelve en \(M(k)=2^k-1\) pasos, es decir:

 


 

Entonces para \(n=k+1\) el puzle se resuelve en \(M(k+1)=2^{k+1}-1= (2^{k}-1)+(1)+(2^{k}-1)\) pasos, en efecto:


Luego el enunciado es cierto para \(n=k+1\) y por el principio de inducción queda demostrado para todo \(n\) natural. 

 

La trascendencia de la Torre de Hanói

La pagoda de Tran Quoc en Hanói,
 que inspiró la torre de discos
La Torre de Hanói ha trascendido su origen como un simplepuzle del siglo XIX para convertirse en una de las herramientas pedagógicas más potentes de la ciencia moderna. Su importancia fundamental radica en ser el ejemplo sinificativo para ilustrar la recursividad, un concepto clave en informática donde un problema complejo se resuelve dividiéndolo en subproblemas más simples. En lugar de intentar mover todos los discos a la vez, el algoritmo enseña que para mover \(n\) discos, primero debemos saber cómo mover \(n - 1\), reduciendo la tarea a una serie de pasos lógicos e infalibles. En resumen, un ejemplo ilustrativo de. método de demostración matemática conocido como inducción completa

En el ámbito de la algoritmia, este puzle es esencial para comprender la complejidad exponencial. El número mínimo de movimientos necesarios para resolver una torre de $n$ discos se define mediante la función: \(M(n) = 2^n - 1\).

Esta fórmula demuestra visualmente cómo un pequeño incremento en los datos de entrada (añadir un solo disco) duplica el tiempo de procesamiento requerido. Es una lección vital para los ingenieros de software sobre los límites del cálculo y la necesidad de optimizar algoritmos antes de que el crecimiento de los datos los vuelva inmanejables para cualquier computadora actual.

Más allá del código, la Torre de Hanói tiene aplicaciones cruciales en la psicología cognitiva y la neurociencia. Se utiliza frecuentemente en pruebas de evaluación neuropsicológica (como la "Torre de Londres") para medir las funciones ejecutivas del cerebro, específicamente la capacidad de planificación, la memoria de trabajo y la resolución de problemas. Resolver el puzle exige que el sujeto anticipe movimientos futuros y mantenga reglas estrictas en su mente, lo que lo convierte en un diagnóstico perfecto para analizar el rendimiento de la corteza prefrontal humana.