jueves, 2 de julio de 2026

La Charada China en Cuba

Mientras Occidente aprendía de los pitagóricos a descifrar los números como leyes abstractas y matemáticas del alma, Oriente descubría en ellos una fuerza vibracional íntimamente ligada al lenguaje, la suerte y el destino cotidiano. Siglos después, el azar de la historia quiso que estas dos cosmovisiones distantes se cruzaran en el crisol del Caribe. De ese encuentro, donde la mística milenaria china se fundió con la picaresca y el sincretismo cubano, nació la Charada: un fascinante diccionario popular que transforma los sueños y los eventos cotidianos en un código numérico.

El origen histórico de la charada es un fascinante viaje de mestizaje cultural que comenzó a mediados del siglo XIX en Cuba, fruto de la fusión entre la migración china, la santería afrocubana y la picaresca española. Entre 1847 y 1874, más de 120 000 inmigrantes chinos —conocidos como «culíes»— llegaron a Cuba para trabajar bajo un régimen de semiesclavitud en las plantaciones de azúcar, trayendo consigo sus costumbres, su religión y sus juegos de azar.

El ancestro directo de la charada es un juego popular del sur de China llamado Chiffá o ZiHua (字花), que significa literalmente «flor de la palabra». Este juego consistía en un acertijo basado en la vida de 36 personajes históricos o mitológicos del folclore chino, tales como monjes, comerciantes, mendigos o bandidos. El banquero elegía a uno de estos personajes en secreto, lo envolvía en un paño y lo colgaba del techo (de ahí la frase popular cubana: «el bicho está colgao»). Los jugadores debían adivinar de quién se trataba basándose en un poema o una adivinanza en clave.

Para que los cubanos y españoles que no hablaban cantonés pudieran participar, los banqueros chinos idearon un recurso visual ingenioso: el dibujo de un hombre con los 36 símbolos —o «bichos»— distribuidos por distintas partes de su cuerpo.


La palabra «charada», de origen francés, significa «acertijo» (riddle), un término que encajaba perfectamente con la naturaleza del Chiffá. El primer negocio de apuestas registrado oficialmente en La Habana operó en 1873 en la calle Lealtad; desde allí, la práctica se propagó con rapidez, pues permitía apuestas mínimas de apenas unos centavos.

A principios del siglo XX, tras el nacimiento de la República de Cuba y la creación de la Lotería Nacional, el juego sufrió una metamorfosis radical:

·        El sistema original chino de 36 personajes resultaba insuficiente para el formato de la lotería occidental de dos dígitos. En consecuencia, el imaginario popular cubano fue incorporando números del 37 al 100.

·        Lo que en China era el ejercicio de descifrar un poema, en Cuba se convirtió en el arte de interpretar los sueños o los sucesos cotidianos. La charada mutó en un diccionario místico capaz de traducir cualquier evento cotidiano —soñar con agua, un viaje, una pelea o un animal— en números listos para apostar.

Hoy en día, aunque el juego original de los inmigrantes chinos ya no se practica en su formato ancestral, su estructura de 100 números sigue plenamente vigente en el lenguaje, el humor y la cultura popular de los cubanos, tanto dentro como fuera de la isla. Es común escuchar expresiones como «le tiró el 8» para referirse a la muerte de alguien, o «le pagó con una monja» cuando alguien abona un pago con un billete de cinco pesos. 

En las apuestas, los jugadores eligen números de dos o tres cifras (del 00 al 99 o del 000 al 999). Esta elección casi nunca es aleatoria; suele estar guiada por la Charada y las vivencias diarias:

  • El lenguaje de los sueños y las señales: Si alguien sueña con un familiar fallecido, jugará el 8 (Muerto); si ve un gato peleando en la calle, apostará al 4 (Gato).

  • La impronta personal: Asimismo, se recurre con frecuencia a fechas de cumpleaños, números de identificación o al día en que ocurre algún suceso relevante en la comunidad para tentar a la suerte.

Es fundamental comprender que la Charada no es un sorteo ni una lotería en sí misma, sino el código maestro: una fascinante tabla de equivalencias que convierte la realidad en una cifra, dotando de orden numérico al azar de la vida.

Antes de 1959, el panorama del juego en Cuba estaba lejos de ser uniforme; lejos de existir una única versión, convivían diversas tablas que competían entre sí por la preferencia del jugador. El mundo de la charada era un ecosistema plural, marcado por la competencia comercial y la adaptación constante a los públicos locales.

Entre los impresos y folletos de la época, destacan variantes como la charada china —la raíz original—, conviviendo con versiones tan populares como la cubana, la matancera, la americana o la india. Esta diversidad no era casual: cada una ofrecía pequeñas variaciones en la interpretación de los símbolos y los números.
 

Las cinco charadas 

No. De Matanzas Americana Cubana India China
1Pescado chicoCamelloTinteroSolCaballo
2CaracolGrilloCafeteraHombreMariposa
3MuerteCien piesTasaLunaMarinero
4Pavo realVelaLlaveSoldadoGato boca, diente
5LombrizPeriódicoCandadoMarMonja
6LunaBotellaReverberoCartaJicotea
7CochinoMediasMierdaSueñoCaracol
8TigreMesaCalabazaLeónMuerto
9BueyCuboLiraEntierroElefante
10LanchaCazuelaMayaPaseoPescado grande
11CaballoTallerFosforeraLluviaGallo
12Perro grandeMuchachitaCazuelaViejaMujer santa
13ElefanteToallasAnafeNiñoPavo real
14Gato bocaAretesSarténMatrimonioGato tigre
15RatónGalloCucharaVisitaPerro
16AvispaPlanchaVestidoFuegoToro
17Fuma opioHuleCamisónMujerLuna
18Gato amarilloSirenaPalmaIglesiaPescado chico
19JutíaTropaMesaCampesinoLombriz
20Mujer santaCamisetaTiborCañónGato fino
21GalloCotorraChalecoRelojMajá
22JicotesChimeneaLiraEstrellaSapo
23AnguilaSubmarinoEscaleraMonteVapor
24Pescado GrandeCarpinteroCocinaMúsicaPaloma
25RanaMonjaSolCasaPiedra fina
26Nube de oroBrillanteMédicoCalleAnguila
27MonoCucharaCanarioCampanaAvispa
28Perro chicoManoPolíticoBanderaChivo
29VenadoVenadoJutiaNubeRatón
30ChivoBueyAlmanaqueArco IrisCamarón
31PatoZapatoTinajeroEscuelaVenado
32MajáCamarónMuloEnemigoCochino
33CamarónDiosSantoBarajaTiñosa
34PalomaCapatazNegroFamiliaMono
35MariposaMosquitoBombilloNoviaAraña
36PajaritoOpioBodegaTeatroCachimba
37Piedra finaGallina negraCarreteraHormigaBruja
38BarrilGoletaCarroDineroMacao
39TinteroConejoBaileRayoCulebra
40BomberoMuchacho malditoCantinaSangreCura
41ClarínPatoJuboPrisiónLagartija
42LigaCarneroEspañaPaís lejanoPato
43JorobadoBoca blancaPuertoAmigoAlacrán
44PlanchaAño maloTemporalInfiernoAño del cuero
45estrellaCarro eléctricoPresidenteTrajeTiburón
46ChinoRatónGuaguaHambreHumo
47RosaSangreEscoltaMala noticiaPájaro
48CuboCucarachaBarberíaAbanicoCucaracha
49FantasmaFigurínPerchaRiquezaBorracho
50PicadorFloresAlcaldeAlegríaPolicía
51PresillasBorrachoSerenoSedSoldado
52LibretaTragediaAbogadoCocheBicicleta
53AlguacilMuloDinamitaPrendaLuz eléctrica
54TimbreIglesia grandeCañónFloresGallina
55SelloBote chicoBalasBaileCangrejo
56MerengueBuena camaPiedrasEscorpiónReina
57PuertaCangrejo finoCamaÁngelesTelegrama
58BateaSortijaCuchillosRetratosAdulterio
59LocoSol claroLangostaArañaFonógrafo
60TempestadRevólverCómicoPájaroSol oscuro
61SacoLámparaBoticarioPiedraCañonazo
62CarretillaEspada grandeVisiónNieveMatrimonio
63EscaleraEscobaBandidoCuernosAsesinato
64BarajaBruja negraRelajoMaromeroTiro
65TruenoEstrellaVentanaComidaCárcel
66PostalitaRelojTarroMáscaraDivorcio
67ZapatosCuchilloTemploAutoridadPuñalada
68DineroPara allá y para acáFondaGloboCementerio
69PolvorínBarril grandeVagosFieraPozo
70BalaPerro negroTeléfonoFríoCoco
71FusilSerruchoPanteraSombreroRio
72RelámpagoManzanaCallarBueyFerrocarril
73CigarrosPiña agriaMaletaNavajaParque
74TarimaEscobillónGuitarraVientoPapalote
75KioscoCajón de hierroCulebraMilitarCinematógrafo
76RepresaBanderaIluminaciónHumoBailarina
77ÁnforaSarcófagoBilleteGuerraBandera
78LunaresTren de cargoReyTigreObispo
79DulcesLona llenaTrenLagartoCoche
80TrompoNavajaParaguasBuena noticiaMédico
81CuerdaVieja malaIngenioBarcoTeatro
82MuelleLimosneroBateaPleitoLeón
83MaderaLa marBastónProcesiónTragedia
84BohíoEspejo grandeBanqueroCiegoSangre
85GuanoArdillaRelojÁguilaMadrid
86PalmaBaúl GrandeTijerasMarineroConvento
87FuegoEspejueloPlátanosPalomaNew York
88AduaneroCasa viejaVasoGusanoEspejuelos
89TesoreroViejo grandeCometaAguaLotería
90TemporalPájaro negroCarmeloAsesinoEspejo
91BolcheviqueLeón negroAlpargataLimosneroTranvía
92AnarquistaGuerraCubaSuicidioGlobo
93LibertadLeontinaSortijaAndarínRevolución
94FloresAlacránHabanaMariposaMachete
95RevoluciónChancletaMatanzasPerroGuerra
96PícaroSinsontePeriódicoMujer santaDesafío
97LimosneroEntierroGrilloMonoMosquito
98OrtofoníaTemporalTraiciónVisitaPiano
99FonógrafoMucha candelaCarboneroGalioSerrucho
100DerrumbePolicíaParaderoDiosAutomóvil


Para el apostador de la época, elegir una charada u otra era casi un ejercicio de estrategia: se buscaba aquella cuyas equivalencias ofrecieran mayor fortuna o que estuvieran mejor alineadas con la idiosincrasia de la región. Así, mientras la versión china mantenía su peso tradicional, las variantes locales —como la de Matanzas— o las adaptaciones de influencia extranjera, tejieron una red compleja donde el azar se medía a través de múltiples diccionarios, demostrando que la cultura del juego en Cuba era un fenómeno dinámico, regional y profundamente heterogéneo.

Para maximizar las probabilidades de éxito en la 'bolita' —el tradicional juego de azar basado en la charada—, los jugadores suelen recurrir a jugadas combinadas. Estas se basan en las relaciones establecidas entre los diferentes 'bichos' o números, ya sea mediante la identificación de compañeros, peones o su agrupación en cuadrillas.

Los bichos, sus compañeros y peones

No. Bichos Compañeros Peones
1CaballoPiedra finaPavo real
2Mariposa
Jicotea
3Marinero
Camarón
4Gato bocaRatónElefante
5Monja
Venado
6JicoteaTiñosaMariposa
7Caracol
Majá
8Muerto
Avispa
9ElefantePescado grandeGato boca
10Pescado GrandeElefanteMono
11GalloTigreAnguila
12Mujer santa
Paloma
13Pavo real
Caballo
14TigreGalloCachimba
15Perro
Araña
16ToroCachimbaRatón
17Luna
Piedra fina
18Pescado Chico
Lombriz
19Lombriz
Pescado chico
20Gato finoAnguilaVapor
21Majá
Muerto
22SapoPalomaCochino
23Vapor
Gato fino
24PalomaSapoMujer santa
25Piedra finaCaballoLuna
26AnguilaGato finoGallo
27Avispa
Caracol
28ChivoVenado, y ArañaTiñosa
29RatónGato bocaPerro
30CamarónAraña y VenadoMarinero
31VenadoAraña, Camarón y ChivoMonja
32Cochino
Sapo
33TiñosaJicoteaChivo
34Mono
Pescado grande
35ArañaVenado, Camarón y ChivoToro
36CachimbaToroTigre

 

Las cuadrillas de la charada 

Cuadrilla de los Comerciantes de la Charada

  • Comerciantes: Caballo, Ratón, Elefante, Perro, Gato Boca, Vapor y Avispa.
  • Curas: Gato Fino, Anguila, Monja, Jicotea, Cachimba, Gallo y Pescado Grande.
  • Guapos: Tigre, Toro, Cochino, Luna y Lombriz.
  • Limosneros: Majá, Chivo, Venado, Araña y Camarón.
  • Caballeros: Tiñosa, Mono, Sapo y Marinero.
  • Muchachos: Pescado Chico, Lombriz, Sapo y Mono.
  • Mujeres: Paloma, Mujer Santa, Piedra Fina y Mariposa. 
  • Borrachos: Pavo Real, Muerto, Caracol y Pescado Chico. 
  • Relajos: Ramera, Chivo, Camarón y Caracol. 
  • Dineros: Pavo Real, Mariposa, Majá y Luna 

A diferencia de un juego estático, la Charada   se convirtió en un diccionario en constante expansión. Es una tradición viva donde, si un suceso nuevo cobra relevancia (como ocurrió en su momento con figuras políticas o hitos tecnológicos), el pueblo le asigna un número. Es esta capacidad de absorber la realidad cotidiana lo que permitió que la Charada sobreviviera a la prohibición y al paso del tiempo: mientras sigan ocurriendo cosas que sueñan o sorprenden a los cubanos, la tabla seguirá creciendo y adaptándose. 

En resumen, la Charada pasó de ser un acertijo visual cerrado (el hombre con los 36 símbolos en el cuerpo) a un lenguaje simbólico abierto y compartido que funciona como el puente entre el mundo onírico y el azar del sorteo.

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